Prestar atención a nuestra pareja

By Vic Chertkov | Habilidades/instrumentos

May 04
Prestar atención a nuestra pareja

“Presta atención, estáte atento, atención!”... son expresiones tan comunes y casi tan desgastadas que ni siquiera les prestamos atención, valga la redundancia. Es una paradoja…

Nos guste o no, lo sepamos o no, nos demos cuenta de ello o no, pero prestar atención en una facultad psíquica fundamental: si no soy capaz de prestar atención no seré capaz de percibir nada.

El mundo existe para nosotros en tanto en que seamos capaces de prestarle una parte de nuestra atención.

Si esto es cierto para el mundo, también lo es si hablamos de las relaciones de pareja.

Si no soy capaz de prestarle atención a la relación que tengo, esa relación se irá extinguiéndose poco a poco.

​Sin Atención no es posible el compromiso en las relaciones de pareja

​Si no somos capaces de dirigir nuestra atención a nuestra relación de pareja no será posible mantener el compromiso con ella

¿Cuánta #atención le prestas a #tuPareja? #LenguajesDelAmor

Click to Tweet

Descarga GRATIS los más importante de este post

​Él/ella me presta (muy) poca atención

Cuando nuestra pareja nos presta poca o muy poca atención lo solemos pasar mal.

Esto se convierte en un problema de las relaciones de pareja y no siempre sabemos cómo solucionarlo satisfactoriamente.

Además, prestar atención a nuestr@ amad@ es uno de los lenguajes del amor.

Y para el colmo, prestar atención es la base, el punto de partida de todos los demás lenguajes del amor y lo que hace posible la relación de pareja en sí.

O sea, sin prestar atención no podemos ni hacer, ni tener, ni conseguir nada.

Hay un hecho muy gráfico y vivido por todas aquellas personas que hayan experimentado el enamoramiento: cuando nos enamoramos prácticamente toda nuestra atención acaba siendo consumida por este proceso.

Casi toda la atención disponible se dedica a nuestr@ amad@.

Fácilmente, sin ningún esfuerzo por nuestra parte. Es más, a veces nos cuesta dejar de prestarle tanta atención al objeto de nuestro enamoramiento, la vida cotidiana al margen de esta vivencia se convierte en algo secundario, transcurre en el segundo plano.

Y ¿qué pasa un poco más tarde (unos meses, a veces un par de años más tarde) cuando detectamos que ya no nos prestan tanta atención como al principio?

Pasa que nos sentimos ninguneados, inexistentes, no amados, que ya no somos interesantes para nuestra pareja, etc.

Si no nos prestan al menos algo de atención en una relación de pareja, esta tiende a deteriorarse y, con frecuencia, a desaparecer.

Pasa lo mismo cuando dejamos de prestar atención a la casa que habitamos: no renovamos la pintura, no hacemos pequeñas y grandes reparaciones, no la limpiamos lo necesario, etc. En este caso esa vivienda empieza a deteriorarse físicamente.

Algo parecido, a unos niveles mucho más complejos, pasa con la relación de pareja en la que falta la atención aunque sea de uno de los miembros que la forman.

Para no cargar en exceso el cuerpo de este post, decidí aislar visualmente el contenido relativo a qué es la atención. Conviene saber qué es y lo puedes descubrir en el desplegable que sigue:

¿​Qué es la atención?

​Cómo evitar esa pérdida de atención hacia nuestra pareja

Como dije antes, con el tiempo la cantidad de atención que le prestamos a nuestra pareja tiende a disminuirse.

Esto de debe a un cúmulo de factores de los cuales podemos comentar unos cuantos que considero más relevantes:

​1.- Dar por supuesto que conocemos a nuestra pareja

Es una ilusión que se debe a una convivencia rutinaria prolongada.

Nos parece que conocemos muy bien a nuestra pareja, que no hay nada nuevo en ella, que la tenemos muy vista.

Que sabemos lo que va a decir antes de que abra la boca y cosas así.

En parte es cierto. Pero tan solo en parte.

Es muy importante desarrollar esa capacidad de asombro por nuestra pareja. Ese asombro no surge a raíz de algo rutinario y cotidiano.

Tampoco es necesario provocar situaciones extremas para ver si nuestra pareja reacciona de alguna manera que no conocemos.

La manera más simple (no confundir con lo fácil) es interesarse por lo que está sintiendo nuestra pareja.

Cuando nos interesamos por los sentimientos, emociones de nuestra pareja, descubrimos nuevas reacciones porque la vida cambia (sin remedio) y con ella cambiamos nosotros, y con el cambio de la vida y de nosotros mismos cambian nuestras reacciones, expectativas, deseos, necesidades.

Esta es una de las maneras para no quedarnos atascados en la rutina anodina del día a día.

​2.- ​Perder el interés por ​tu pareja

Con el tiempo, gradualmente, se produce esa pérdida del interés por nuestra pareja.

Este punto tiene relación directa con el anterior puesto que el interés y el desconocimiento de nuestra pareja van de la mano: cuanto menos conozco a mi pareja, tanto más tiendo a interesarme por ella.

Si aumento el grado de mi atención dedicada a cierto objeto, persona, situación, sentimiento, aumentará mi interés por todo esto y al revés: si soy capaz de aumentar mi interés aumentará el volumen de mi atención que estoy dedicado a estos fenómenos.

Por eso, una vez más, la receta es bastante simple:

  • le presto mayor atención a mi pareja, descubro mayor interés por ella

  • me intereso más por mi pareja le presto más atención

​3.- ​Tener las necesidades afectivas satisfechas

Cuando nos juntamos para formar pareja con otra persona, generalmente nos movemos por la satisfacción de las necesidades afectivas y no solamente afectivas.

Es absolutamente humano, normal y legítimo. Sin embargo es importante tenerlo en cuenta: una vez satisfechas las necesidades afectivas perdemos el interés en aquello que las satisfacía.

Las necesidades tanto afectivas como las de otra índole todas tienen el mismo punto en común: han de ser satisfechas.

Por eso voy a analizar una necesidad fisiológica, por ejemplo el hambre. 

Cuando experimentamos la vivencia del hambre, nos interesamos mucho por la comida, nuestra atención se desvía en esa dirección, los pensamientos giran alrededor de la comida, todo aquello que remotamente nos la recuerda,  literalmente atrapa nuestra atención.

Sin embargo, una vez saciado el hambre, perdemos el interés por la comida. Incluso nos puede producir cierta aversión seguir pensando en la comida y más todavía seguir comiendo.

Algo parecido, no exactamente igual pero parecido, pasa con las necesidades afectivas o sentimentales.

Nuestra pareja nos puede haber satisfecho nuestras necesidades afectivas y lo mismo nosotros para nuestra pareja.

La soledad ya no existe, el contacto físico, incluido el sexo, probablemente, ya está presente, nos instalamos en cierta estabilidad y rutina.

Y esa satisfacción nos lleva a la pérdida de interés por ella.

Empezamos a prestarle menos atención a nuestra pareja.

Como suelen decir sobre el enamoramiento, aquello que originó la atracción, una vez satisfechas las necesidades, produce distanciamiento.

¿Qué hacer en este caso?

Pasar a otro nivel de la relación: cultivar el interés por nuestra pareja. Ahora que estamos libres de las ataduras de las necesidades, podemos aprovechar esa libertad para volar juntos.

Es el momento de crear un hermoso baile. Tengo cierta experiencia de bailar tango argentino y me parece un buen ejemplo: no se puede bailar un tango si uno no está interesado en el baile.

En este caso todo sale artificial, forzado, soso. Para que el tango sea atractivo es necesaria la implicación de los dos.

¿Implicación en qué? En bailar mejor, en seguir y fluir con la música, disfrutar con la pareja de baile, crear algo efímero, fugaz a la vez que envolvente, estimulante y hermoso mientras dura el baile.

Pues eso, crear un baile con tu pareja. En este baile la música la pone la vida con sus acontecimientos, giros inesperados, subidas y bajadas.

Bailar con la vida. No perder la perspectiva de la vida que se esconde detrás de los acontecimientos, cada uno de los cuales por sí solo es insignificante comparado con la vida en su totalidad. 

​Es como no ver el bosque detrás de los árboles. Ten presente el bosque y verás todos los árboles.

​4.- Dejar de escuchar con atención a tu pareja

Cuando llevamos algún tiempo juntos empezamos a escuchar con menor atención lo que nos dice nuestra pareja.

La tenemos muy vista y muy oída. En el día a día, a menos que compartamos nuestras inquietudes, proyectos y aprendizajes, nada es nuevo: desayunar, asearse, ir a trabajar, volver a casa, cenar y a la cama.

Este ciclo se repite todo el año interrumpido por los fines de semana, días festivos y las vacaciones.

Prácticamente no hay novedades. Es la rutina cotidiana tan anodina y monótona

¿Qué novedad nos puede decir nuestra pareja? Más bien poca.

A menos que vayamos a un plano más profundo: el de compartir nuestros sentires, nuestras aspiraciones, sueños y anhelos.

En este caso la rutina cotidiana puede convertirse en un viaje por la vida, en un proceso de autoconocimiento y de conocimiento de nuestra pareja.

No hay que olvidar sobre la regla de oro de la escucha activa. El que escucha, escucha. El que habla goza de un espacio en el que puede expresarse libremente sabiendo que, como mínimo, lo van a escuchar.

LA REGLA DE ORO DE LA ESCUCHA ACTIVA

Escucho atentamente lo que me dice mi pareja. Miro adentro, me doy cuenta de lo que se despierta dentro de mi mientras escucho lo que me dice, MANTENGO MI BOCA CERRADA, no digo nada, NO ACONSEJO NADA, no regalo perlas de mi “sabiduría insondable”…

Cuando mi pareja deje de hablar, SÓLO EN ESTE MOMENTO (¡OJO!), podré hacerle unas preguntas por si no entendí algo o algo se me haya escapado.

​Resumiendo

Si evitamos estas cuatro situaciones

  1. Dar por supuesto que conocemos a nuestra pareja

  2. Perder el interés por ella

  3. Limitarnos a tener satisfechas nuestras necesidades afectivas

  4. Dejar de escuchar con atención a nuestra pareja

Podremos mantener el interés en nuestra pareja y seremos capaces de prestarle la atención, es decir hablarle en el lenguaje fundamental del amor.

Si le seguimos prestando esa atención renovada a nuestra pareja, nuestra relación pasará a otro nivel de funcionamiento.

A fin de cuentas, si le prestas mucha atención a tu coche (que no es más que una lata con motor, ruedas, volante y asientos) a sabiendas que vas a deshacerte de él cuando se haga viejo y muy caro de mantener ¿por qué no le prestas la misma o incluso mayor atención a tu pareja? ¿También piensas deshacerte de tu pareja?

​Si le prestas atención a tu trabajo que te ocupa un tercio de tu tiempo vital ¿por qué no le restas la misma o mayor atención a tu pareja que ocupa ​​​otro tercio de tu vida?

​Para llevar

rocket

​Quédate con esto

​Prestar atención a nuestra pareja es uno de los lenguajes del amor.

Es un lenguaje fundamental sin el cual no es posible usar ningún otro.

A medida que la relación avanza, la atención que le prestamos a nuestra pareja tiende a disminuirse.

A menor atención prestada a nuestra pareja, mayor es el deterioro de las relaciones de pareja.

Si tenemos en cuenta al menos estos 4 factores, podremos ​mantener sana nuestra relación:

  1. Dar por supuesto que conocemos a nuestra pareja

  2. Perder el interés por ella

  3. Limitarnos a tener satisfechas nuestras necesidades afectivas

  4. Dejar de escuchar con atención a nuestra pareja

Cuidando estos aspectos ​mantenemos el interés en nuestra pareja y seremos capaces de prestarle la atención necesaria, es decir hablarle en el lenguaje fundamental del amor.

En los comentarios de abajo comparte tus experiencias, opiniones e ideas, pregunta y plantea temas.

Suscríbete a nuestra newsletter para estar al tanto de las novedades de los Lenguajes del Amor.

NO PIERDAS LAS NOVEDADES DE LOS LENGUAJES DEL AMOR

Te iremos enviando información útil y práctica sobre los lenguajes del amor, relaciones de pareja en general y temas afines.

About the Author

Leave a Reply

avatar
  Subscribe  
Notify of

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Hola 👋
¿En qué puedo ayudarte? Estaré encantado echarte una mano!
Powered by
>